
Los precios de la energía vuelven a subir en todo el mundo, presionando a las empresas para reducir su consumo energético. En la horticultura de invernadero esto es especialmente crítico, ya que los márgenes son ajustados y la energía es uno de los mayores costes operativos.
Para los productores neerlandeses, en cambio, este reto no es nuevo.
Durante la crisis energética de 2022, los precios se dispararon y muchos productores tuvieron dificultades para mantener la rentabilidad. La reducción del consumo energético se convirtió rápidamente en la prioridad: ¿cómo producir el mismo cultivo usando menos energía?
Cuando los productores empezaron a usar sensores de cultivo y datos de forma más activa, muchos descubrieron un margen importante para reducir el consumo energético. Un ejemplo claro fue la calefacción nocturna. Muchos invernaderos mantenían niveles de calefacción relativamente altos durante la noche, con valores de VPD del cultivo de 0,4–0,6 kPa. En muchos casos resultó innecesario. Reducir la calefacción y dejar un clima nocturno más tranquilo permitió que las plantas se recuperaran mejor y, al mismo tiempo, ahorrar cantidades importantes de energía.
El sector respondió con innovación. Los productores adaptaron sus estrategias combinando varios enfoques:
- Cambiar iluminación HPS por LED
- Instalar pantallas de ahorro adicionales y usarlas más horas
- Reducir las temperaturas mínimas de tubo
Al mismo tiempo, conceptos como la Plant Empowerment Academy ganaron fuerza, con el foco en equilibrar energía, agua y asimilados para que las plantas se autorregulen de forma más eficaz.
Un cambio importante fue pasar de mediciones basadas en el aire a mediciones centradas en el cultivo, como la temperatura del cultivo y el VPD del cultivo. Estas ayudan al productor a entender cómo experimenta realmente la planta el clima y hasta dónde se puede reducir la energía sin comprometer el rendimiento del cultivo.
Aquí es donde entra en juego la tecnología de sensores. Herramientas como la Stomata Camera de Sigrow miden la temperatura y el VPD del cultivo, mientras que un Net Radiometer mide el balance energético del cultivo. Con estos datos, el productor puede optimizar la calefacción, la ventilación y el uso de pantallas, evitando problemas como condensación, gutación o una menor actividad de la planta.
Con los precios de la energía subiendo de nuevo a nivel global, las operaciones de invernadero deberían examinar de cerca su consumo energético.
La buena noticia es que el sector neerlandés de invernaderos ya ha demostrado lo que es posible. Si quieres hablar sobre formas prácticas de reducir el consumo energético en invernaderos, escríbenos. Compartiremos varios casos prácticos con mucho gusto.
Entradas relacionadas
Más que hardware
Nuestros expertos están aquí para ayudarte a tomar decisiones de cultivo con confianza.



Estamos aquí para ayudarte.
¿Preguntas, ayuda o solo quieres charlar? Ponte en contacto.






