
¿En qué sistema confías más: en el termistor del sistema de calefacción de tu casa o en el sistema de control climático que gestiona tu invernadero?
La colocación correcta del termistor de la calefacción doméstica importa, porque afecta directamente a tu confort. Se recomienda montarlo en una pared interior, lejos de muros exteriores o ventanas. ¿Por qué? Porque un dormitorio no es uniforme ni se espera que lo sea. Las zonas cercanas a ventanas y muros exteriores suelen ser más frías en invierno y más cálidas con la ganancia solar, mientras que las zonas interiores representan mejor la condición media de la habitación. Si colocas el sensor en el lugar equivocado, recoges datos sesgados y el sistema regula a la temperatura equivocada.
Ahora piénsalo: incluso en un dormitorio pequeño esperamos una diferencia de temperatura de 1–2 °C dentro del espacio. Entonces, ¿por qué los productores tratan los invernaderos —mucho más grandes y complejos que un dormitorio— como si fueran entornos uniformes?
En recientes conversaciones con productores durante las «Data-Discovery meetings» revisamos los gradientes de temperatura dentro de sus invernaderos. Una situación habitual es que el productor explique que una sola caja climática por hectárea es suficiente. Entonces les animamos a instalar sensores adicionales. ¿Qué pasa después? Siempre descubrimos que, dentro de una misma hectárea antes considerada uniforme, pueden existir diferencias de temperatura de hasta 8 ºC, con puntos fríos de mayor humedad y zonas más cálidas notablemente más secas. A pesar de esta variación, muchos productores siguen basándose en una única lectura, normalmente del centro del invernadero, para controlar todo el compartimento. ¿Cuesta imaginar el resultado?
Un clima no uniforme puede provocar crecimiento irregular del cultivo, diferencias en los estadios de desarrollo, mayor presión de enfermedad en zonas más húmedas y más estrés en zonas cálidas y secas. También lleva a un uso ineficiente de la energía: el sistema sobrecalienta unas secciones mientras subcalienta otras. En última instancia, esta variabilidad afecta a la consistencia del rendimiento, la calidad del producto y el desempeño operativo general.
¿Entonces qué puedes hacer? En Sigrow trabajamos con productores para reducir la falta de uniformidad climática en sus invernaderos. ¿El primer paso? Recoger más datos. En concreto, recomendamos instalar unos 16 sensores de temperatura, humedad y PAR por hectárea, dispuestos en una cuadrícula 4×4, para captar correctamente la variación climática. Una vez recopilados los datos, usamos el módulo heatmap de nuestra app para identificar y analizar las zonas con inconsistencias.
Entre las causas habituales:
- puertas que se abren con demasiada frecuencia
- agua de riego demasiado fría
- aperturas de pantalla mal ejecutadas
- ventilación abierta solo en un lado.
Tras identificar las causas raíz, trabajamos juntos para definir acciones correctivas que lleven a un clima de invernadero más uniforme y controlado.
¿Cómo gestionas tú la uniformidad climática de tu invernadero?
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